El hambre es un buen compañero, con el hambre se despiertan los sentidos, se agudiza el olfato, se esta listo para enfrentar el proprio destino, al final de todo el hambre ha hecho que nosotros, seres humanos, seamos lo que ahora somos.
A veces todo se destruye con grande facilidad, mucho màs facil de cuanto hemos empeñado para construirlo.
No es importante cuanto se dé, al final de cada viaje quedamos solos con nuestros sueños y nuestras ilusiones y de tanto estar solos, aprendemos a darnos cuenta cuando es el momento de detener nuestros sueños... asì, porque somos hombres y aceptanos el fracaso, debemos dejar ir nuestras redes y permitir a la marea de llevarse nuestras lagrim