No lo sabía...
que mis versos tuvieran un destino...
He creído siempre que eran solamente
fruto de una nostalgia profunda...
y ahora...
te encuentro en cada palabra,
in cada singular suspiro...
hasta este instante no lo sabía...
No lo sabía...
que todo este amor tuviera propietario,
y ahora...
Siento como si aquí hubieras estado siempre.
No lo sabía...
que cada lagrima derramada fuera tuya
y ahora...
sé de cierto que era fruto...
del dolor intenso de la espera.
20 febbraio 2015
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El hambre es una buen compañero, con el hambre se despiertan los sentidos, se aguza el olfato, se esta listos para enfrentar el proprio destino, al final de todo el hambre ha hecho che nosotros, seres humanos seamos lo que ahora somos.